ESTUDIANTES DE ENTRE 4 Y 6 AÑOS

La edad mínima con la que normalmente comenzamos a formar grupos de estudiantes es a partir de los 4 años, aunque podemos hacer alguna excepción y comenzar con 3 años, dependiendo de la madurez del niño. Las clases con los más peques tienen una hora de duración y se imparten dos días en semana: lunes y miércoles o martes y jueves.

La dinámica de aprendizaje es 100 % visual y comunicativa. Nos centramos en la compresión y expresión oral. Queremos que nuestros estudiantes tomen el inglés como parte de sus vidas, sin que suponga un reto o un imposible para ellos hablar en otro idioma, y el comenzar a esta edad tan temprana favorece enormemente este proceso.

Desde el primer día de clases creamos en ellos rutinas de saludos, peticiones, frases cortas que, a base de repetición y su correcto uso en contexto, adquieren casi sin darse cuenta, de forma natural y sin esfuerzo. Es imprescindible habituarlos a comunicarse en inglés con sus profesores y compañeros, y para eso construimos una buena base de vocabulario y frases cortas que van aprendiendo mediante juegos, actividades con flashcards, pósters, competiciones por equipos, vídeos, canciones, etc.

Para nosotros es fundamental realizar actividades en las que los niños se muevan en las aulas. Por esta razón contamos con excelentes instalaciones dotadas de grandes espacios para que puedan realizar dinámicas en movimiento.

ESTUDIANTES DE ENTRE 7 Y 12 AÑOS

Para esta franja de edad organizamos clases de 1 hora y 15 minutos, dos días en semana: lunes y miércoles o martes y jueves. Pueden además comenzar a acudir a nuestras sesiones gratuitas de conversación y así potenciar sus habilidades de comunicación oral.

Los métodos de enseñanza para estos grupos recogen muchos aspectos similares a los de los más pequeños, principalmente en la atención a la expresión oral.

Nuestra prioridad es que disfruten aprendiendo inglés y que incorporen a sus vidas hábitos relacionados con el idioma como la lectura de libros, que pueden sacar de nuestra biblioteca, o el contacto con la música o vídeos de temáticas que puedan resultarles de interés.

Es por esto por lo que con ellos vamos unos pasos más allá: introducimos la lectura y escritura del inglés. Para conseguir estos objetivos nos apoyamos en libros de texto que van usando a lo largo del curso y a otra serie de recursos que sirven como complemento a su aprendizaje

Las dinámicas de clase con ellos dan mucho más juego que con los más peques. Estos estudiantes son capaces de formar frases más complejas y, por lo tanto, mantener  conversaciones que podrían encontrarse en cualquier situación cotidiana de cualquier país donde se hable inglés.